Síntomas de que tu hijo puede necesitar la ortodoncia




La primera visita al ortodoncista se tiene que hacer entre los 7 y 8 años, cumpliendo los padres un papel muy sustancial, puesto que de ellos dependerá la descubrimiento de anomalías dentomaxilares que tienen la posibilidad de ser corregidas a temprana edad.

Los populares como «frenillos», corresponden a aparatos que se aplican en los dientes en el transcurso de un régimen de ortodoncia, el que si comienza a temprana edad, puede corregir anomalías dentomaxilares, que afecten el avance de la mordida y huesos de la cara. Un régimen de ortodoncia, radica en una secuencia de intervenciones a nivel bucal que aceptan una precisa relación entre los dientes y sus huesos de sustento. En la actualidad, un régimen de ortodoncia se puede empezar aunque no se haya completado el cambio de todos los dientes temporales, porque como enseña la ortodoncista, estos tratamientos no solo mueven dientes, sino que la mayor parte de las ocasiones radica en cambiar la manera en que se están construyendo los huesos de la cara, logrando con esto, ofrecer la posibilidad a que los tratamientos cumplan con objetivos tanto funcionales como estéticos.

Respecto al tiempo que dura un régimen de ortodoncia es complicado generalizar, puesto que cada caso es exclusivo y es dependiente de varios causantes, en relación de los objetivos que se desean lograr, pero en promedio, un régimen de ortodoncia oscila entre el 1 y 3 años generalmente.

Ortodoncia: 5 síntomas de que tu hijo puede necesitarla

La recomendación fundamental es estar atentos al desarrollo de la cara, cambio de dientes temporales y salida de los definitivos, como también:

  1. Pérdida tardía o prematura de los dientes de leche: Este fenómeno puede provocar desajustes en la ubicación de los dientes definitivos.
  2. Excesivo espacio entre los dientes: Este síntoma se puede producir porque las piezas dentarias son muy pequeñas o porque el arco dental es muy ancho, realidad que se puede corregir con ortodoncia.
  3. Problemas al masticar o morder: Si notas que tu hijo hace muecas al morder o masticar, es necesario consultar, ya que puede estar masticando por un solo lado, provocando una falta de equilibrio que puede desencadenar en una mordida cruzada.




Sigue leyendo:

Dificultad para hablar o pronunciar: Si notas que tu hijo tiene dificultad al hablar o pronunciar ciertas palabras, es recomendable consultar a un ortodoncista para apoyar con tratamiento, el correcto desarrollo de su lenguaje.

Dientes superiores o inferiores que sobresalen: Esto se produce por un mal encaje de las piezas dentarias definitivas o un desarrollo irregular de la mandíbula superior o inferior

[plegar]

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *